lunes, 18 de marzo de 2013

El Soto de Roma

 La obsesión por este mapa del Soto de Roma comenzó con una conversación durante una comida en la que me dieron a conocer su existencia: 'Existe un mapa de la vega de Granada de la época en la que el Genil no pasaba al sur de Fuente Vaqueros, sino al norte'.

El Soto de Roma es un espacio geográfico de la vega de Granada en el que el río Genil se ensanchaba, dando lugar a un terreno pantanoso en algunas zonas, y fértil en otras. En todo caso, un ecosistema rico de sotos y riberas que ha sido utilizado tradicionalmente como lugar de cultivo de frutales y, durante mucho tiempo, como lugar de caza. En el mapa se muestran las zanjas que se practicaron en el suelo, donde el agua freática afloraba dando origen a las madres de las numerosas acequias que recorrían el Soto.

El Soto de Roma fue donado por los Reyes Católicos al Marqués de Tendilla como parte del botín de guerra tras la toma de Granada. Cuando murió el marqués, el espacio volvió a pertenecer a la Corona. Fue Carlos V quien, durante su visita a Granada, ordenó poblarlo de faisanes para cacería; actividad que llevó a Felipe V, dos siglos más tarde, a visitar el Soto durante sus frecuentes períodos de apatía. A finales del s. XVIII fue legado a Godoy, nombrado señor del Soto de Roma, que construyó el Molino del Rey y el acueducto junto al arroyo de Obéilar, además del palacete de la Casa Real. Tras caer Godoy en desgracia, el Soto de Roma pasa a Patrimonio Nacional y es donado en 1814 al primer duque de Wellington en reconocimiento a su participación en la Guerra de la Independencia contra los franceses. El Duque mantiene el Soto en propiedad hasta 1940, fecha en que lo vende a los colonos que arrendaban hasta ese momento los terrenos.

He transcrito el encabezado y la leyenda del mapa, aunque no descarto haber cometido algún error:
Mapa del Estado en que se halla el Real Sitio del Soto de Roma, que deve servir en la Operacion de la Unica Contribucion, se está haciendo por el Sor. D. Manuel de Moron, y Arista, Brigadier de los Eximo. de S. M. Coronel del Regimiento de Cavalleria de Alcantara, y Governador del citado Rl. sitio, con las distinciones de las tierrs. nuevamte. rotas, Martinete, Cortijos, y demas Sitios, que se comprehenden en el todo, perteneciente à S.M. Año de 1752.

Este Real sitio se halla en la Vega de Granada, dista de ella tres leguas, compuesto 27367 marjales de Lavor, y Arbolado, tiene de Levante a Poniente, legua y media; del Norte a el Sur tres quartos de Circunferencia cinco leguas; Linde por Levante con los Cortijos de Barandillas, Jao, y otros; por el Norte con Alitaje, y otros; por Poniente con Daymus, y otros, y por el Sur con los de Chauchina, y otros. Tiene de propiedad la Casa Rl. once Cortijos 4 huertas, el Rl. Martinete, un molino de pan moler con 3 paradas; la Casa Taverna del Pontazgo; dos puentes grandes con embarandado fabricado sobre los rios Genil y Cuvillas, y 9725 [...]
Este mapa puede descargarse en el siguiente enlace:

Mapa del Soto de Roma

Como divertimento particular, he tratado de localizar la mayor parte de la toponimia del mapa en Google Earth, haciendo uso de varias fuentes cartográficas y de la interpretación topológica del mapa. No estoy seguro de la fiabilidad en su totalidad, aunque la aproximación es bastante exacta en la mayor parte de los casos.

Localizaciones en Google Earth

En cualquier caso, este ejercicio me ha servido para llegar a la conclusión de que la vega de Granada es un espacio muy dinámico desde hace siglos, donde los cauces, acequias, caminos, cortijos y pagos han variado a lo largo del tiempo. Pero sobre todo, me ha servido para amar algo más la Vega, y para ser consciente de que su salvación depende del conocimiento que sobre ésta llegue a la población. De ahí esta pequeña aportación que espero os suscite curiosidad.

viernes, 11 de enero de 2013

Historia de una piedra

Siendo adolescente, conocí a dos hermanas gemelas a las que podía distinguir por la expresión de sus ojos. Mari V tenía una mirada alegre, viva, chispeante, a la que acompañaba una sonrisa franca y abierta; Mari J mostraba cierto cansancio en los ojos que le conferían un aspecto algo triste, y su sonrisa se reducía a una mera intención. La primera reflejaba espontaneidad, mientras que la segunda evidenciaba reflexión.

Nadie tiene un rostro completamente simétrico, y yo descubrí en mí que mi cara se componía con la expresión de cada una de las gemelas: la mitad derecha reproducía las expresiones de Mari V, mientras que la mitad izquierda lo hacía con las de Mari J.

Se atribuye a A. Lincoln aquello de que toda persona mayor de cuarenta años es responsable de su propio rostro. Personalmente, siempre he sentido cierta inclinación a deducir una historia a partir de una instantánea, del mismo modo que en el lugar de un crimen se construye el relato de los hechos a partir de los indicios. Un rostro no es más que el reflejo de una historia personal, del mismo modo que un paisaje es el reflejo de la historia de la Tierra.

Imaginémonos en el fondo del mar, justo encima de la línea de contacto entre placas tectónicas. Por una fisura brota el magma desde el interior de la Tierra; una masa viscosa incandescente que, en su salida al exterior, se encuentra con el agua marina a una temperatura de varios cientos de grados menos. La lava se enfría rápidamente, se contrae, y se solidifica. Pero esta masa no se contrae en una unidad conjunta, sino que lo hace en fragmentos, cuarteándose.

Cuando la roca, formada varios millones de años antes, emerge a la superficie se nos muestra como un conjunto de columnas hexagonales tan espectaculares como la Calzada de Gigantes, en Bushmills (Irlanda del Norte), o como esta imagen (mucho más discreta) tomada en la Playa de Mónsul, en la Sierra del Cabo de Gata, en Almería.



Hace algún tiempo, me percaté de que mi lado derecho se parecía cada vez más al izquierdo. En un día advertí que los pliegues supraorbiculares se descolgaban sobre los párpados, que las comisuras de los labios apuntaban hacia el suelo, y que la piel reclamaba su independencia.

No sé en qué momento decidí reconducir mi propia historia, pero he descubierto un apunte de firmeza bajo los pómulos.

miércoles, 2 de enero de 2013

Feliz Perihelio

Hoy a las 5.00 TU (las 6.00 CET, o sea, hora de Europa Central, y de Madrid) celebramos el momento del año en que nos encontramos más cerca del Sol.

¿A que se nota el calorcito?

martes, 1 de enero de 2013

Desde aquí abajo, en el norte

 

Desde aquí abajo, en el norte, las cosas se ven diferentes a como se ven desde allá arriba, en el sur.

El Sol corre de este a oeste, de izquierda a derecha, en el sentido de la escritura -de la escritura occidental, claro-. Desde allá arriba, en el sur, el Sol corre de derecha a izquierda, en el sentido de la escritura hebrea o árabe.

Desde un punto de vista situado por encima de la Antártida, ese continente que corona el globo, la Tierra gira en el sentido de las agujas del reloj. Y ya que estamos dispuestos a desplazarnos hacia arriba, hagámoslo en dirección perpendicular al plano de la eclíptica (nos bastará un pequeño giro de unos 23,5º). Desde un punto suficientemente alejado, podremos apreciar con algo de paciencia cómo la Tierra gira alrededor del Sol también en sentido horario.

En cambio, si nos desplazamos hacia abajo, en dirección a la Estrella Polar, podremos ver cómo la Tierra gira en sentido contrario a las agujas del reloj; y cómo también se desplaza en sentido contrahorario en su movimiento alrededor del Sol.

Otra cosa conocida por todos es que aquí abajo, en el norte, las masas de aire en los ciclones se mueven en sentido horario, del mismo modo que desagua un sumidero. Allí arriba, en el sur, ocurre al revés, es decir, en sentido contrahorario.

En cualquier caso, todos -arriba en el sur, y abajo en el norte- nos desplazamos hacia adelante; aunque sea mirando hacia atrás, hacia el camino recorrido, hacia el Oeste, hacia el punto donde el Sol se acuesta.